Perú recibirá este miércoles las primeras 50.000 vacunas contra el coronavirus desarrolladas por la farmacéutica estadounidense Pfizer y su socia alemana BioNTech. Las dosis que se sumarán al millón de Sinopharm que ya se están aplicando al personal sanitario para combatir la pandemia.

Las vacunas de Pfizer/BioNTech, que se administra en dos dosis con 21 días de diferencia, requieren de algunas características especiales que han complicado su distribución en distintos países del mundo, las cuales repasamos a continuación:

La vacuna de Pfizer requiere que las dosis de las vacunas fueran guardadas a temperaturas de entre -80 y -60 grados Cº.

La vacuna Pfizer se basa en una nueva tecnología que utiliza moléculas sintéticas de ARNm (ácido ribonucleico mensajero) que entregan instrucciones genéticas para que las células humanas creen una parte del coronavirus.

Las moléculas de ARNm están encerradas en partículas de grasa para protegerlas y requieren medidas de almacenamiento más bajas.

Una vez descongelados, los viales se pueden almacenar hasta cinco días a una temperatura de entre 2 y 8 grados Cº. A temperatura ambiente no duran más de dos horas.

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) señaló el pasado 25 de febrero que estas vacunas podían ser almacenadas a las temperaturas habituales que tienen los congeladores de uso farmacéutico durante un periodo de dos semanas.

La temperatura alternativa para el transporte y almacenamiento ayudará a aliviar la carga de adquirir equipo de almacenamiento en frío ultra bajo para los lugares de vacunación y debería ayudar a llevar la vacuna a más sitios”, dijo Peter Marks, director del Centro de Evaluación e Investigación Biológica de la FDA.

Los congeladores farmacéuticos suelen funcionar a unos -20 grados Cº.

La medida se tomó después de que Pfizer presentara una solicitud tras los resultados obtenidos en su investigación sobre la estabilidad de la vacuna a temperaturas más altas.

La eficacia general de la vacuna de Pfizer

Según los , las vacunas de Pfizer/BioNTech tienen una eficacia general del 95%. Sin embargo, un estudio a gran escala (1,2 millones de personas) realizado en Israel confirmó la efectividad de la vacuna de Pfizer en condiciones reales, una prueba más del papel clave de las campañas de vacunación para poner fin a la pandemia.

Los autores del estudio, publicado en el prestigioso New England Journal of Medicine, señalan que la vacunación redujo los casos sintomáticos de COVID-19 en un 94%, los casos graves de la enfermedad en un 92% y las hospitalizaciones en un 87%.

Estas cifras se aplican a la protección obtenida al menos siete días después de la segunda inyección.

Esta es la primera evidencia revisada por pares de la eficacia de una vacuna en condiciones reales”, dijo a la AFP Ben Reis, uno de los coautores del estudio.

Con una sola dosis es eficaz al 85%

La primera dosis de la vacuna contra el COVID-19 de Pfizer/BioNtech es eficaz en un 85% dos a cuatro semanas después de su administración. La información fue publicada en un artículo en la revista científica The Lancet con datos del personal sanitario del mayor hospital de Israel.

“De dos a cuatro semanas después de la (primera) dosis hay ya un fuerte índice de eficacia, con una reducción del 85% de los casos sintomáticos”, manifestó Gili Regev-Yochay, coautora de este estudio con varios periodistas, de los que participó uno de la agencia .

A pesar de que la vacuna demuestra su eficacia para disminuir el número de casos sintomático, “la gran, gran pregunta” es si reduce la transmisión del virus, agregó Regev-Yochay. “Trabajamos en ello (...) y esperamos tener pronto buenas noticias”.

Otros datos

Pfizer comenzó las pruebas clínicas de su vacuna con mujeres embarazadas, un grupo de riesgo, del que hasta ahora no hay datos de seguridad y efectividad de la vacuna, algo que suele suceder al inicio del desarrollo de terapias experimentales.

Para completar el espectro de datos, Pfizer está avanzando para comenzar las pruebas clínicas de la vacuna de coronavirus con menores de entre 5 y 11 años en los próximos dos meses.

Antes de finalizar el año espera comenzar los ensayos con menores de 5 años, un segmento de población que no experimenta la mortalidad y gravedad ante el coronavirus que sufren los mayores de 65 años.

Fuente: Con información de AFP y EFE