Tres son los grandes candidatos en los 3,000 metros del clásico Santorín, la prueba más extensa del calendario hípico peruano, y los tres están en capacidad de ganar la importante prueba, en una pista de césped donde hay que saber manejar los tiempos y el reloj en pos del triunfo. El favorito es Calypso, el hijo de Privately Held y Plaza Recoleta del stud Altamar, que acaba de escoltar a Zeide Isaac en los 1,800 metros del clásico Pedro García Miró. Aquella cercana tarde del 30 de junio, Calypso contó con la conducción de Mariano Arenas, y ahora será la oportunidad de Iván Quispe, reafirmado en las últimas semanas como jockey clasiquero. Evidentemente y a pesar de sus ocho años, Zeide Isaac será un rival de polendas. El noble descendiente de Freud parece no perder fuerzas con el paso de los almanaques, y sigue dando brega y batalla como todo un crack. Y Russon tiene el amparo de su juventud, demostrada luego de sus triunfos clásicos en el Miguel A. Checa Eguiguren y Coronel Francisco Bolognesi. Es verdad que después perdió ante Zeide Isaac y Calypso rematando a tres cuerpos, pero también es cierto que ya probó innegables condiciones para la pista y distancia. Lindo clásico que habrá que ver con mucha atención y donde apreciar el cronómetro será fundamental. Mucho dependerá de los jinetes. Redacción EL BOCÓN