:quality(75)/arc-anglerfish-arc2-prod-elcomercio.s3.amazonaws.com/public/HQCW5UIYLBEVDHDNRD3ER24C5U.jpg)
JOSÉ ANTONIO BRAGAYRAC Alessandro Morán fue uno de los jugadores emblemáticos de Cienciano el 2003. Tocaba el cielo para escribir su nombre en la historia del fútbol peruano, coronándose campeón de la Copa Sudamericana. Las lágrimas de aquella noche, en Arequipa, en el 1-0 a River Plate, no auguraban entonces lo que le tocaría vivir: el drama de su cuarto descenso en toda su carrera como futbolista, con 36 años a cuestas. -Cuando te propusieron volver, pensaste que sería tan difícil? -Lo de Municipal no era de ahora, pero no pensé que la situación era tan dramática, con dirigentes que dan su palabra y luego no cumplen. Creo que debieron hacer un par de contrataciones más. Además, habían muchos lesionados, como quince. Era imposible afrontar una segunda rueda a la plenitud de lo que quería el profesor (Rufino Bernales). -Qué te llevó a regresar? -La ilusión de llevarlo a Primera. Más lo hice por el cariño que le tengo, soy hincha de Muni, y porque estaba más cerca de Lima con la familia. También por el técnico Rufino Bernales, quien es mi amigo, y sé cómo trabaja, pero se vio con una de las peores crisis. Por más que se luchó y se trató de bregar contra todo, no se pudo. -Alguna vez sufriste más que con el descenso de Muni? -Fue lo más triste de mi carrera. Veía en el camerino a toda la gente llorando, se me salían las lágrimas con los hinchas que siempre nos apoyaron y lucharon hasta el final. Eso a uno lo rompe, te llena de impotencia, verte dentro de la cancha sin poder solucionar nada. Conozco el sentimiento que tiene la hinchada, personas que iban al estadio, a ver los entrenamientos, hinchas de la tercera edad, era penoso. -Descendieron fuera de la cancha? -Como te dije, no pasa por el tema de jugadores, sino por lo dirigencial. Que nosotros seamos los que entramos a la cancha, sí, pero tú a la cancha tienes que entrar con armas y nosotros lo hacíamos desarmados, con jugadores impagos, lesionados que tenían que jugar sí o sí, porque no había más, entrenando en canchas chicas, de fulbito. Eso no te lleva a ningún lado. La dirigencia los mató? -Si no nos hubiesen quitado 4 puntos, si hubiese cumplido con el tema de los pagos y las promesas no hubieran quedado en promesas, ahorita Municipal no estuviera descendido. Contra todo eso luchamos, teníamos la mística de salir a la cancha y jugar los partidos esperando que se solucione el tema económico, pero nunca se solucionó. -No se apuntaba al ascenso? -No se formó un buen equipo a inicio de temporada. No se pensó en que Municipal subiera, sino en que se mantenga en Segunda. Cuando piensas así es mediocre y pasa lo que pasa. No puedes sacar de gente que está a prueba un plantel que afronte un campeonato de Segunda, y eso se hizo. -Tan duro era el drama? -Había gente muy joven que tiene familia y dependía solamente de su sueldo. Estar impagos los sacaba totalmente a los más jóvenes, era complicado tratar de que lleguen al entrenamiento sin estar abrumados por los problemas. Una lesión que debería recuperarse en una semana demoraba un mes. Imagínate para ir a una terapia y comprar los medicamentos. -Cómo hacían para sobrevivir? -Habían jugadores que terminaba el partido y se iban corriendo a jugar por 100 ó 50 soles. A veces preferían no salir en lista para irse a jugar, porque hacerlo por Municipal no les generaba nada. Para ellos era más importante no salir en lista para jugarse dos o tres partidos los fines de semana y ganar 150 ó 200 soles para los pasajes de la semana y los gastos de su familia. Así subsistían. -Y los que jugaban? -El profe también se metía la mano a los bolsillos para aguantar a algunos jugadores que le podían ser útiles el fin de semana, para que puedan jugar un poco aliviados por la plata. RÉCORD DE DESCENSOS -Es curioso, es la cuarta vez que desciendes... -Sí, hay mucha gente que ve eso como un mal augurio o algo así, pero yo, en lo personal, siempre he asumido retos y he tratado de dar lo mejor de mí en cada institución en la que he estado. -De descender a ser el mejor de Sudamérica... -He tenido altas y bajas. A veces digo que a mí me tocó la más fea, porque he pasado por todo, desde equipos que estuvieron arriba hasta equipos que descendieron. Eso me sirvió para madurar y aprender lo complicado que es esto del fútbol y no como unos piensan que sólo es patear una pelota. -Pensaste dejar el fútbol tras dos descensos consecutivos el 97 y el 98? -Nunca, siempre me tuve fe, jamás me di por vencido, era difícil empezar y tener ese récord era como el salado que nadie quería. Pero tuve mi revancha con Cienciano. -A tus 36 años piensas seguir jugando? -Si se presenta la posibilidad de jugar seguiré jugando, yo me siento bien, pero vamos a ver qué pasa en lo que queda del año. -Dónde disfrutaste más el fútbol? -Mis años más felices fueron en Cienciano y la U, porque con la crema estuvo la emoción del debut, recién empezaba mi carrera y era el orgullo de formarte en un club y debutar en la profesional. -Qué te faltó en el fútbol? -Emigrar, creo que tuve todo para jugar afuera el 2004, hubo negociaciones que no se concretaron. Fue el momento idóneo para salir y pelear otras cosas, pero así es la vida, me tocó bailar con esta y habrá que seguir luchando. -Qué te dio la pelota? -Un tiempo el fútbol me dio todo, la posibilidad de tener una familia, un hijo y una casa, pero también me quitó. Me tuve que divorciar, perderlo todo. Eso fue duro, por eso me alejé del fútbol casi un año. -Después de Melgar, en el 2006, pensaste en el retiro? -Pensé dejar el fútbol, me fui a Estados Unidos, pero el bicho me volvió, empecé a jugar allá y apareció lo de Sport Ancash el año pasado, y ahora lo de Municipal que fue muy duro. -La vida te sigue pegando y tú sigues... -Todo se volvió complicado, fue como comenzar de nuevo, una etapa muy dura para mí, entender que a veces estás arriba y otras abajo, que cuando te toca caer, duele. Pero hay que levantarse, aún queda Morán para rato. -Y Muni? -Hay mucha gente con dinero que quiso apoyar, pero no la dejaron. Ya es hora de ponerse la mano en el pecho y trabajar. Mira lo de Boys, apostó por gente que sabía que podía luchar por el campeonato y lo logró, en Muni no. Aquí se trató de mantenerse en la categoría, no se quiso ascender a Primera. -Estará condenado a desaparecer? -Municipal no merece estar en esa situación, es un equipo con historia, con grandes jugadores que han pasado, de los cuales uno puede hinchar el pecho y sentirse orgulloso. -Es complicado que alguien quiera jugar por la Academia... -Ahora un jugador lo va a pensar dos veces para firmar por Municipal. Eso es penoso por la historia que tiene el club, muchos que debutaron en el fútbol han tenido una experiencia traumática como jugador profesional en Municipal.
