Foto: EPENSA

Lo bueno, lo malo y lo feo del fútbol peruano a lo largo del 2013

Para nunca olvidarse.

Esto pasó en nuestro balompié a lo largo del 2013:

Universitario logró su título número 26, gracias a una mixtura de jugadores jóvenes y de experiencia. Con un bajo presupuesto, los cremas armaron un equipo de obreros y fueron los justos campeones.

La U fue campeón, pero lo hizo al mando de Rocío Chávez. La administradora temporal crema es la primera mujer en el fútbol peruano que consigue un título.

Después de 16 años, un equipo peruano llegó hasta los cuartos de final de la Copa Libertadores. Lo hizo Real Garcilaso, que fue eliminado por Independiente Santa Fe.

Los hinchas cremas fueron los que más asistieron a los estadios. No solo cuando la U jugó en casa, sino también de visita, haciendo que los pupilos de Ángel Comizzo se sientan locales en cualquier campo.

Alianza Lima lleva siete años sin lograr un campeonato. Los íntimos pelearon hasta el final, pero desaciertos en la dirigencia los sacaron de la lucha por el título y se conformaron con clasificar a la Copa Sudamericana.

Sporting Cristal llegó a la Copa Libertadores como el campeón peruano y no pudo superar la fase de grupos. Los rimenses fueron coleros con 8 puntos, uno menos que Palmeiras y Tigre, que avanzaron a octavos.

Pacífico hizo una importante inversión para su primera temporada en la Primera División. Repatrió al Cóndor Mendoza, trajo de vuelta a Mauro Cantoro, pero al final se fue al descenso.

Con un presupuesto austero, Wilmar Valencia metió a Alianza a la pelea por el título, pero su mala relación con los jóvenes del plantel motivaron su renuncia. No encontró el apoyo que necesitaba de parte de la Administración temporal.

El rimense Yair Clavijo murió mientras jugaba un partido de reserva contra Real Garcilaso en Urcos. No pudo recibir la atención debida, por la falta de un resucitador y otros implementos de primeros auxilios.

El desfibrilador fue la figura del partido que Garcilaso le ganó por walk over a Cristal, tras la muerte de Clavijo. La afición tomó como una burla la exhibición de este aparato, que pudo salvarle la vida al jugador rimense.

No faltaron los malos hinchas. En Matute, al árbitro asistente Yony Bossio le cayó un botellazo en la cabeza, que lo desmayó. El partido entre Alianza Lima y San Martín fue suspendido y luego sancionaron con una fecha al recinto blanquiazul.

Chimbote se quedó sin fútbol profesional. José Gálvez no pudo armar un buen equipo y aunque para la Liguilla entró una nueva directiva, con mayor poder económico, no le alcanzó para salvar la categoría.

Joazhino Arroé sufrió una falta criminal. Margarito Rojas le rompió la tibia y peroné, y solo le mostraron la cartulina amarilla. El volante de Sporting Cristal demandó penalmente al defensa del Pacífico.

Reimond Marco tuvo una buena temporada en UTC, lejos de los escándalos. Pero ni buen salió de vacaciones, empezó a empinar el codo y tuvo que ser cargado por un taxista, pues el Rei no podía ni caminar de tanto festejar.

Los bloopers de Chiquito Flores dieron la vuelta al mundo. Como este, cuando por hacerse el vivo, el rimense Irven Ávila le quitó el balón, hizo gatear al portero de Unión Comercio y marcó a voluntad en la valla moyobambina.

Los socios de Alianza Lima buscan por cielo, mar y tierra al expresidente blanquiazul Guillermo Alarcón. Un fiscal pidió cinco años de prisión efectiva para Pocho, por una serie de supuestos actos ilícitos en contra de Alianza Lima.

Los desaciertos arbitrales fueron pan de cada día a lo largo del campeonato. Hasta los jueces más raqueados cometieron gruesos errores y por ello muchos dirigentes señalaron a los réferis de haberles ganado el partido.

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