La vida de Reimond Manco es el claro ejemplo del futbolista consumido por la presión, los excesos y una mala cabeza para afrontar el éxito. El otrora jugador del PSV cumple hoy 24 años que parecen muchos más por la dilatada carrera que ha tenido desde su aparición para el Perú en el Sudamericano Sub 17 de Ecuador en 2007.