Gerardo Carpio

Gerardo Carpio

Compatriotas nuestros

Quedan diez días de jugar uno de los partidos más importantes de los últimos tiempos para la selección peruana y los ánimos en nuestra tierra está efervecente. Muchos sueñan con la victoria ante los argentinos en la misma Bombonera y el boleto directo a Rusia 2018, algo que tienen muy en cuenta nuestros seleccionados, que están repartidos en diferentes equipos en el mundo y que este fin de semana ha sido positivo para ellos en cuanto a performance nos referimos, acumulando más moral para llegar en óptimas condiciones -tanto física como psicológicamente- al duelo del 5 de octubre.

Jefferson Farfán, quien retornó al combinado patrio tras 15 meses, se asienta bien en el Lokomotiv de Rusia. Tras superar una dura lesión, se ha ganado el puesto de titular en el conjunto moscovita. Es usado como extremo por derecha e incluso como centrodelantero. Quizás la 'Foquita' no volverá al nivel explosivo que tuvo en el Schalke 04 de hace seis años, pero es satisfactorio que mantenga continuidad y, sobre todo, que gane partidos, como el de ayer ante Rostov, dejándolo en el segundo lugar del torneo local.

Edison Flores se ha convertido en un extremo izquierdo fundamental para el técnico Morten Wieghorst en el Aalborg. El 'Orejas' ha logrado madurar en el conjunto danés, dejó atrás las lesiones que siempre lo postraban en el banco de suplentes y mantiene el titularato desde el inicio de la liga local. Al igual que en el combinado patrio, Flores sorprende con su velocidad por la banda zurda y es importante que acumule minutos.

Paolo Guerrero llega entonado por su presente en el Flamengo. Viene de haber marcado un gol hace una semana -cortando así una racha de casi dos meses sin anotar en el cuadro del 'Mengao'- y de realizar un excelente duelo ante Chapecoense, a quien eliminó de la Sudamericana. Que nuestro capitán se encuentre en óptimas condiciones es punto a nuestro favor. Su figura siempre es importante en el equipo patrio y esta semana tiene una última tarea previa a su arribo a la Videna: ganar la Copa de Brasil, a costa del Cruzeiro. Su compañero de equipo, Miguel Trauco, va demostrando de a pocos al DT Reinaldo Rueda que puede ser útil y ha tenido minutos también. Punto a su favor.

La continuidad y los triunfos de nuestros ‘extranjeros’ son fundamentales para su propia moral. Todo suma, como los granitos de arena.