Juan Carlos Gambirazio

Juan Carlos Gambirazio

Sobre Leao Butrón

El acto de reconocer un error jamás responderá a la presión necia y arrogante de quienes buscan izar la bandera de la objetividad con insultos e intimidaciones. El acto de reconocer un error encuentra su raíz en la capacidad que todos debemos tener para identificar aquello que nos daña, incluso más a nosotros que a quienes se ven afectados con nuestro accionar.

Hace un par de días, en nuestra plataforma web, se publicaron dos notas sobre Leao Butrón, arquero de Alianza Lima. En ellas se citaban situaciones en las que el jugador participó, pero, ciertamente, su publicación carecía de coherencia. No tenían una razón de ser concreta y no lo decimos porque Butrón esté atravesando por uno de sus mejores momentos -porque la manera en la que esas notas vieron la luz seguiría sin tener razón de ser sea cual sea el momento que el futbolista atraviese-, sino por la naturaleza negativa de refrescar situaciones nefastas por nada.

Una vez identificadas estas notas se ordenó que fueran retiradas, pero muchas de las personas que llegaron a leerlas iniciaron una campaña en contra de El Bocón, acusando al diario de tener desde hace mucho algún tipo de anticuerpo hacia el jugador y eso es algo que rechazamos totalmente. Los argumentos que se han dado para que esta versión tome fuerza son desfasados, se llegó a los insultos y en ocasiones, incluso, a invadir la privacidad de trabajadores de este medio, algo que repudiamos y que no deja de sorprendernos, ya que buscan que no se ofenda a Leao Butrón a punta de ofensas.

Estas líneas tienen por objetivo principal dejar en claro que este diario no tiene nada en contra de Leao Butrón ni de ningún jugador. El mismo día en que estos hechos se producen, El Bocón, en su versión impresa, llevaba al portero en su tapa como tema principal con el título “Clamor popular”, refiriendo que muchos pedían su convocatoria a la selección peruana, algo que demuestra que no tenemos la intención de dañarlo o afectar en absoluto su carrera. Evidentemente, quienes aseguran que sí existe un ensañamiento de nuestra parte pasaron por alto esa portada y muchas otras notas en las que destacamos las virtudes del deportista. Está bien, cada quien es libre de hacer lo que le parezca, pero no dejaremos de mostrar nuestro rechazo a cualquier intento por endosarnos actitudes que inciten la violencia o la agresión. Respetamos a Leao Butrón como a cualquier otro jugador del mundo, valoramos sus virtudes y, cuando ha correspondido, hemos señalado sus defectos. No existe, como se quiere insinuar, fijación alguna con él.

Este texto tiene también el propósito de ofrecerle sinceras disculpas a Leao por la molestia que esas notas fuera de contexto hayan podido generar en su entorno y, por supuesto, a nuestros lectores por exponerlos a esa muestra de ausencia de criterio al momento de ofrecer una información. Intentamos contactarnos con el propio jugador, pero esto no fue posible y esperamos que la comunicación se pueda dar tarde o temprano. Se tomaron las medidas pertinentes para corregir lo que se hizo mal y, como todo paso en falso, este nos servirá para mejorar y crecer.