Juan Carlos Gambirazio

Juan Carlos Gambirazio

Por su propio peso

A Juan Vargas, el tema del peso parece comenzar a hartarle. Lamentablemente, todo indica que no asistimos a ese tipo de hartazgo que podría llevar a alguien a esforzarse al máximo para perder los kilos que lleva de más, sino todo lo contrario. El ‘Loco’ reacciona como el gordo que está dispuesto a seguir engordando, como si con eso tratara de darle algún tipo de respuesta al mundo.

Ayer, a la salida de los entrenamientos en Campo Mar, Vargas tuvo la gentileza de atender a la prensa. Los colegas empezaron hablándole de la lesión al muslo que terminaría por excluirlo del clásico de este sábado, pero la pregunta sobre su peso cayó... por su propio peso. La actitud de Vargas cambió de manera radical, no fue para nada hostil o se portó a la defensiva, más bien intentó llevar la nota hacia la chacota, al vacilón y le terminó resultando.

De principio, para abordar el tema soltó una risotada que preparó el ambiente para que el trasfondo de la situación pase por agua tibia. Una de sus primeras frases fue: “Ya paren con lo del peso”, dando a entender que sus kilos de más han marcado la agenda deportiva de los últimos días, cuando lo cierto es que su sobrepeso estuvo ahí siempre sin que la prensa haga nada por destacarlo. Después vino la parte más entretenida, pero también la más previsible si de humor básico se trata, el infalible método de voltear la tortilla. “A ver... ¿cuántos periodistas gordos hay?”. Y, claro, la pregunta hizo que el público se entregue a la chacota, como si la gordura nos privara de la capacidad de ejercer esta noble labor. Con esa pregunta, Vargas ha chocado con más de una panza llevada con estoicismo por las rutas de la prensa. Y remató con una falacia abrumadora: “Entonces me dedico al atletismo”. Con esa frase, da a entender que le exigen más de lo que debe, que le piden matarse de hambre, dejando de lado el hecho de que, en estos tiempos, cualquiera que pretenda tener un mínimo de éxito en el fútbol está obligado a ser un atleta.

El ‘Loco’ dominaba el cuestionario a su antojo, pero hubo tiempo para un poco de sinceridad en el tramo final, una sinceridad que bien merece ser valorada y que, esperamos, sea el preámbulo de algún tipo de reacción por parte suya. “Uno es consciente, uno se da cuenta... lo importante es estar bien...”, alcanzó a decir para luego perderse en las muletillas de siempre, el discurso recurrente.

Solo queda esperar que Vargas tome con seriedad el tema del peso. A medida que el tiempo pase, esos kilos pondrán más resistencia y la dejadez es la peor de las opciones por las que puede optar.

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